Cáncer de mama, tratamiento con braquiterapia

Las pacientes intervenidas de cáncer de mama, ya no tienen que someterse a largos periodos de radioterapia.

Una nueva técnica de irradiación, consigue reducir las sesiones de radioterapia de seis semanas, a tan solo cinco días en pacientes operadas.

Se trata de la braquiterapia posoperatoria parcial acelerada, aplicada mediante catéteres que se implantan durante la misma operación de extirpación del tumor, una técnica desarrollada por un equipo de especialistas de la Clínica Universidad de Navarra.

A diferencia del tratamiento convencional la irradiación parcial acelerada de la mama, es una técnica que reúne en el mismo acto quirúrgico a cirujanos y oncólogos.

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El procedimiento consiste en reconocer la zona principal en riesgo de recaída de estos tumores y cubrirla con una serie de finos catéteres, que durante el periodo posoperatorio permitirá la aplicación de la totalidad de la radiación de modo ambulatorio y durante cinco días.

Durante la intervención de extirpación del tumor, el cirujano implanta entre ocho y diez catéteres en la zona de la mama afectada, tres días después de la cirugía, si la paciente cumple los criterios, se le aplicara la braquiterapia.

La radiación se administra mediante una pequeña fuente radiactiva de iridio, que navega por el interior de los catéteres implantados durante la cirugía.

El diseño de tratamiento de radiación, se realiza en un planificar que reconstruye tridimensionalmente la mama y permite asignar de modo muy preciso dosis altas de radiación en la zona que más lo requiere, disminuyendo la radiación sobre los órganos sanos, como piel, corazón o pulmones.

Con esta técnica se gana en precisión y en selectividad de la radiación, de modo que cabe esperar muy buenos resultados de control, muy buena tolerancia y mejorar los resultados de cosmesis a largo plazo.

Una vez finalizado el tratamiento de radiación, se retiran los catéteres en la consulta, de modo ambulatorio y sin anestesia ya que se trata de catéteres muy finos y flexibles.

Esta técnica está indicada en pacientes mayores de cuarenta años, con un tumor de menos de tres centímetros y que no tengan afectación de los ganglios linfáticos.

A los tres días de la intervención, las pacientes abandonan la clínica con los catéteres incorporados, puede parecer aparatoso pero no es incomodo, después si cumplen los criterios, a los cuatro días comienza el tratamiento de braquiterapia.

Una de las ventajas importantes, es que reduce la duración total del tratamiento, en vez de cinco semanas de radioterapia externa, se hace una única semana de braquiterapia.

Además se acorta en el tiempo, las pacientes a los quince días de haber sido intervenidas en quirófano, ya han completado todos sus tratamientos, el de cirugía y el de braquiterapia.

Muchas de ellas tienen tumores precoces que no precisan ningún tratamiento de quimioterapia adicional.

En definitiva, menos tiempo de tratamiento y una única operación para extirpar el tumor e implantar los catéteres, hacen de la técnica de la clínica el procedimiento más favorable para estas pacientes.

Fuente: Doctor Mauricio Cambeiro, Especialista en Radioterapia, Doctora Natalia Rodríguez-Spiteri, Área de patología Mamaria y Doctor Fernando Martínez Regueira, Área de patología Mamaria, todos ellos de la Clínica Universidad de Navarra.

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