Ceder ante las diferencias en una relación

Cierto es que los conflictos interpersonales nos agotan. En ocasiones creemos que, ante diferencias que puedan surgir en nuestras relaciones interpersonales

La mejor y más rápida solución es que alguna de las personas involucradas ceda en su postura ante la del otro.

La consecuencia de que uno de los dos haya cedido es que el conflicto, aparentemente, termina. A primera vista, parece que el problema se ha solucionado, pero, lo único que en realidad hemos hecho, ha sido aplazarlo.

relacionCuando cedemos ante algo que va en contra de nuestra verdadera esencia, cuando no terminamos de compartir una postura, pensamiento o comportamiento en algo que es verdaderamente importante para nosotros, estamos evitando el problema sin hacerle frente…

Cuando nos adaptamos a un planteamiento diferente al nuestro y que, con frecuencia no aceptamos, nos estamos resignando y no somos felices.

Es normal que existan diferencias entre personas… Pensamos, actuamos, valoramos y nos comportamos de formas diferentes…

Buscar una solución debe pasar en primer lugar por aceptar las diferencias interpersonales que puedan llegar a existir. No podemos pretender que la otra persona se adapte a nuestra forma de pensar o actuar. Si cedemos o pretendemos que la otra parte ceda, en realidad, buscamos convencer al otro sobre nuestro punto de vista…

Por ello, ceder o esperar que la otra persona ceda supone no respetar las diferencias o no respetarme a mí mismo si soy yo la persona que, constantemente, termina cediendo.

En todo este proceso es importante aclarar la diferencia entre: resignación y aceptación.

1-    Resignación: Supone dejar de ser yo mismo en beneficio de la otra persona. Cuando nos resignamos no estamos solucionando el conflicto que pueda existir. Seguro que ese problema termina saliendo en otro momento y, además, la persona que se resigna no se siente bien consigo misma y tampoco con la persona ante la que cedió por complacerla, por evitar una discusión mayor, por miedo a perderla,…

relacion2Muchas situaciones son las que nos pueden llevar a resignarnos en un momento dado, pero debemos recordar que siempre conlleva malestar. Seguro terminaremos sacando este “tema pendiente” en otro momento y reprocharemos a la otra persona lo que llegamos a hacer por ella…

2-    Aceptación: En este caso no buscamos cambiar a la otra persona, pero tampoco permitimos que la otra parte lo haga.

Buscaremos soluciones respetando y aceptando tal y como somos, sin pretender que la otra persona cambie, ceda, o se resigne a nuestro comportamiento, pensamiento,…

La solución pasa por buscar puntos en común, llegar a un consenso, pactar acuerdos, … En definitiva, se trata de buscar algo nuevo donde ambas personas se sientan bien consigo mismas, contentas, respetadas,…

Aspectos claves en todo esto:

-. Dedicar mucho tiempo en conocer a la otra persona.

-. Comunicación eficaz.

-. Correcta y sincera expresión de las emociones que sentimos, de lo que nos gusta o disgusta,…

-. Empatía.

-. Aceptación y respeto.

-. Ambas partes deben sentirse satisfechas con la explicación o el acuerdo pactado.

-. Evitar las imposiciones, el tratar de convencer o “engañar” a la otra parte.

 

Nunca dejes de ser tú mismo, no luches contra tu verdadera esencia, no te dejes engañar por miedo a perder a esa persona… Recuerda que es mucho más triste perderse a uno mismo…

Trata de buscar una solución sin ceder, llegando a algo nuevo, a algo diferente creado por los dos en conjunto… Algo muchísimo más grande…

Fuente: Helena Gorostidi Zambrana

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