El difícil reto de afrontar una enfermedad incurable

Uno de los aspectos más importantes en estos casos es la actitud que tome el paciente ante la enfermedad en cuestión. Así mismo, el apoyo familiar y social es esencial para poder afrontar la convivencia con la enfermedad.

Cuando una enfermedad irreversible o degenerativa llega a la vida de un individuo, su entorno familiar, social y laboral se ve alterado por completo. El estilo de vida del enfermo y de las personas más allegadas cambia totalmente, más aún cuando el equipo médico comunica la triste noticia de que, ese trastorno en cuestión no tiene cura, no hay esperanzas de mejoría alguna y lo único que queda es aprender a vivir con ello. Sin embargo, psicológicamente es posible convivir con este duro golpe. Será necesario superar una serie de etapas y tener presente que, probablemente, aparezcan episodios de depresión. Por todo ello, el apoyo, cariño y comprensión de familiares, amigos y asociaciones es excelente y de gran ayuda. Entre todos hay que tratar de entender y aceptar la nueva situación, intentando sacar el máximo partido a la vida, siendo consciente de las nuevas limitaciones que puedan ir surgiendo.

enfermedad incurablePodemos decir que la persona que recibe la noticia de que padece una enfermedad para la que no hay solución, pasa por diferentes fases.

1-    Negación. “Esto no me puede estar pasando”. Muchos no quieren aceptar el problema y tratan de convencerse de que todo esto ha sido un error médico.

2-    Enfrentamiento. Pasan a aceptar el diagnostico médico y es entonces cuando se enfadan con el mundo que les rodea, incluso, con ellos mismos.

3-    Aceptación y adaptación. Es la fase en la que aparecen los síntomas depresivos y/o ansiosos. Una vez superados, es cuando se plantean qué hacer con el tiempo que les queda de vida…

Es muy normal que muchos se queden estancados en alguna de estas fases y les cueste avanzar a las siguientes.

Muy duro es saber que tu vida va a cambiar por completo, padeces una enfermedad incurable, dejas de realizar muchas de las actividades que antes hacías,…

Hay que tratar de enseñarles que hay otras muchas cosas que sí pueden hacer, aspectos de la vida que antes pasaban desapercibidos, cobran importancia y merece la pena invertir el tiempo que quede… Por ello, es esencial continuar planteándose objetivos y metas, reales y alcanzables. No debe fallar por completo la motivación por la vida y por seguir hacia delante el tiempo que sea…

  • Vive el presente: Disfruta de lo que tienes, centrando tu energía en el aquí y ahora. No sufras por lo que pueda aparecer. Mente y cuerpo están en el momento que AHORA estás viviendo y disfrutando.
  • Trata de buscar soluciones posibles a las circunstancias que ahora estás viviendo.
  • Mide tu vida en términos de calidad, no de cantidad.
  • Cuídate, mímate.
  • Realiza todas las actividades que te gusten y que tu enfermedad te permita.
  • Confía en tu equipo médico.
  • Evita que la enfermedad se convierta en el centro de tu vida.
  • Si puedes seguir trabajando, hazlo.
  • Echa manos de las asociaciones de apoyo, estas hacen una labor excelente de cara al enfermo y al entorno que rodea a este.

photoHelena Gorostidi Zambrana. Psicóloga Colegiada Nº-01236.

C/ Monasterio de Iharte, 2. Pamplona.

Móvil: +34 687 649 318.

Te invito a visitar mi Blog: Dpsicologia.com

Puedes compartir este artículo en:
Facebook Twitter Plusone Linkedin

Leave a Reply

*

Type to Search

See all results

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies