La epilepsia y sus tratamientos

La epilepsia es una enfermedad crónica, fruto de la descarga eléctrica anormal de las neuronas de la corteza cerebral.

 

En la mayoría de ocasiones, las epilepsias son de carácter benigno, transitorio irreversible y un setenta por ciento de ellas aproximadamente, se controlan o curan por completo mediante tratamiento farmacológico.

La Clínica Universidad de Navarra, cuenta con una unidad especializada en epilepsia, compuesta por varios especialistas de distintas áreas y con los métodos diagnósticos más específicos, modernos y precisos, como son el electroencefalograma, la unidad de monitorización intensiva de video-encefalograma y otras pruebas como la resonancia magnética cerebral el PET o el SPET.

La única prueba que permite establecer con precisión el diagnostico y el tipo de crisis que presenta un paciente, es la monitorización video-encefalografica. Esta exploración consiste en la grabación de la conducta del enfermo en vídeo, simultáneamente con el registro de la actividad del encefalograma cerebral, la exploración, nos da la oportunidad de investigar de forma detallada lo que ocurre durante una crisis y establecer el origen de la misma en el cerebro.

El tratamiento farmacológico de la epilepsia, puede durar varios años, por ello es indispensable que esté supervisado por un especialista en epilepsia, para obtener el máximo beneficio terapéutico y minimizar el riesgo de efectos adversos.

Si la epilepsia se muestra rebelde o refractaria a tratamiento farmacológico convencional, existe la posibilidad de someter al enfermo a tratamiento quirúrgico mediante la resección o la cirugía funcional.

En el caso del que el paciente sea un niño, la unidad de epilepsia de la Clínica Universidad de Navarra, cuenta también con especialistas en neuropediatría. En caso de presentar un cuadro verdadero de epilepsia y dado que en al menos un cincuenta por ciento de los casos, la crisis generalmente no vuelve a repetirse, se aborda su tratamiento mediante fármacos.

La mayoría de epilepsias de niños, se controlan bien con fármacos antiepilépticos y sin apenas efectos secundarios sobre el aprendizaje, aunque lógicamente es muy importante hacer un seguimiento de estos aspectos.

Algunas epilepsias que son farmacoresistentes, en el niño se pueden tratar con una dieta especial, que es la dieta cetogena, que consiste en incrementar la cantidad de grasas, proporcionando cuatro partes de grasa por una de proteínas y carbohidratos.

Tan solo alrededor de un uno por ciento de los casos de epilepsia infantil, cuando las crisis son resistentes a los fármacos y comprometen el desarrollo o la vida normal del niño, son candidatos a tratamiento quirúrgico. En este caso se comprueba que todas las crisis surgen del mismo foco para su intervención, siempre y cuando no se trate de la sede de alguna función cerebral importante.

Fuente: Doctor César Viteri, Especialista de la Unidad de Epilepsia, y Doctora Rocío Sánchez Carpintero, Especialista de Neuropediatría, ambos de la Clínica Universidad de Navarra.

Puedes compartir este artículo en:
Facebook Twitter Plusone Linkedin

Leave a Reply

*

Type to Search

See all results

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies