Madres dañinas ¿es posible?

En muchas ocasiones nos encontramos con personas que no terminan de desarrollar todo su potencial en la vida, que viven llenas de dudas, con infinidad de miedos a la hora de tomar decisiones, tristes, dependientes, inseguras,…

Y en muchos de estos casos, la raíz del problema está en su niñez.

Existen estudios que demuestran que, ya desde el embarazo, los bebés perciben sonidos del exterior, así como las emociones maternas. Ser madre es algo maravilloso, pero hay muchas mujeres que no viven la maternidad desde este prisma. En ocasiones, muchas mujeres desarrollan rechazo al bebé, depresión postnatal, aunque en la mayoría de los casos suele ser algo pasajero y estas madres terminan viviendo plenamente su maternidad.

Todos relacionamos la maternidad con la ternura, la dedicación, la paciencia, el amor más puro que pueda existir,… Pero, ¿entonces por qué hay madres que mantienen un trato dañino con sus hijos?

Puede que alguna de estas madres también hubiera recibido malos tratos en su infancia y todo el aprendizaje que ellas hicieron, se lo transmiten a sus hijos.

madres dañinasMuchas de estas mujeres, en su infancia, se repitieron hasta la saciedad, que ellas no se comportarían nunca de esa forma… ¿Por qué lo hacen? La respuesta es sencilla: porque aquello que tanto odiaban se ha convertido en una conducta automática, inconsciente, ya que fue lo que aprendieron…

¿Cómo actúa una madre tóxica?

1-    Por norma, son madres controladoras. Continuamente usan las comparaciones y la humillación pública como método de control. Estas mujeres, llevan a cabo de forma inconsciente todo lo que utilizaron con ellas. En estos casos, es muy probable que, si hay más de un hijo, la madre centre su atención, cariño y comprensión en uno de ellos, mostrando claramente su preferencia en menosprecio de los demás.

Y para poder ejercer su control, necesita tener “aliados” Para conseguirlo, utilizará el arma tan peligrosa e injusta de la comparación. Exaltará a uno de sus hijos, haciendo más pequeñas las valías del otro. Así, conseguirá que el o los aliados se pongan siempre de su parte, pudiendo ejercer su control sin que nadie le cuestione nada.

2-    La manipulación es otra de sus estrategias. La madre siempre se coloca en rol de víctima de la situación, así consigue generar sentimientos de culpa en su hijo. Esta actitud se acentúa cuando los hijos llegan a la edad adulta y comienzan a tomar sus propias decisiones.

3-    Estas madres siempre ven a sus hijos como si fueran niños. No son capaces de entender que estos han crecido, son personas adultas y tiene derecho a formar su vida y tomar sus decisiones. Estas mujeres procuran controlar todas sus decisiones y el peligro real llega cuando sus hijos eligen a su pareja o deciden formar su familia. Cuestionaran a la persona elegida, desaprobaran esa decisión, querrán controlar la crianza de sus nietos,…

4-    En casos en los que los hijos padecen alguna enfermedad, o discapacidad la situación de torna aún más complicada porque la madre echa constantemente en cara a su hijo el cuidado que ha tenido que dedicarle durante toda su vida, las cosas a las que ha tenido que renunciar,…desarrollando en su hijo un sentimiento de culpabilidad innecesario.

Y es que todo esto es muy complicado y, en esta conducta materna, se esconde el aprendizaje que hemos comentado y muchos miedos: miedo a quedarse sola, miedo al abandono,… Muchas mujeres llegan a conseguir que sus hijos se separen de sus parejas y convivan para siempre con ellas, viviendo una infelicidad constante.

Otras muchas, no son conscientes de que, justo es esa actitud que tienen, la que les lleva a lo más temido: la soledad y el abandono de sus hijos.

Para solucionar este grave problema es necesario reconocer que se necesita ayuda profesional. Hay que curar todas las heridas que estén abiertas para evitar que se extiendan a los hijos propios.

Así mismo, es recomendable, en la medida en la que se pueda, poner distancia física entre el progenitor controlador y el hijo. Si esto no es posible, será necesario utilizar otras habilidades y no dar por supuesto que un tipo de dependencia, en este caso económica, obliga a asumir otra.

Si crees que puedes tener este problema, por favor, no dudes más, este es el momento: pide ayuda profesional, no discutas, no aumentes la rabia, la frustración y el dolor… Tratemos de hacer todo lo posible por romper ese círculo de toxicidad y no repitamos conductas dañinas…

Fuente: Helena Gorostidi Zambrana

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