Enfermedades y su tratamiento

Tipos de enfermedades y patologías más comunes y su tratamiento✅ .

Enfermedades de transmisión sexual (ETS) y cómo evitarlas

Las enfermedades de transmisión sexual (ETS) se contagian por contacto sexual,  tanto con el sexo oral, anal como vaginal. Lamentablemente, hoy en día y pese a toda la información que disponemos, son algo común.

Uno de los mayores inconvenientes es que no presentan síntomas.

Seguramente ha escuchado hablar de infecciones de transmisión sexual como gonorrea, clamidia, herpes, VIH y otras.

Las personas jóvenes de entre 15 y 24 años, tienen una probabilidad mayor de contraer una ETS que cualquier otro grupo. Algunas de las ETS más comunes (como gonorrea y clamidia) pueden ser curadas con antibióticos, y no son peligrosas si se tratan de inmediato.

Pero otras pueden causar graves problemas de salud, especialmente sin tratamiento.

A pesar de que las ETS son comunes, a veces las personas sienten vergüenza o desconcierto cuando se contagian. Pero son como cualquier infección que pasa de una persona a otra: solo que aquí, la vía de contagio es el sexo.

Si padece una ETS no significa que sea “sucio” o una mala persona. Sólo es una de las millones de personas que se han infectado. Como ocurre con otras infecciones, existen antibióticos para mantenerse sano si te contagias una ETS.

También hay maneras de protegerse de las ETS.

Prevención

La única manera 100% garantizada de evitar una ETS es evitar toda clase de contacto sexual, ya sea sexo vaginal, anal u oral, y contacto genital de piel con piel con otra persona.

No hay sexo = no hay ETS.

Pero si lo practica, practicarlo de forma sexo seguro reduce en gran parte las probabilidades de contagio.

El sexo seguro significa usar condones, condones femeninos o barreras bucales.

Estas barreras detienen los fluidos y algo del roce piel a piel que transmiten las ETS. Puede usar condones para sexo vaginal, sexo anal o sexo oral en un pene. Puede utilizar condones femeninos para sexo vaginal y sexo anal. Y puede usar barreras bucales para sexo oral en la vulva o el ano.

  • El condón masculino se coloca en el pene. Suele ser de látex, un tipo de caucho. Algunos están fabricados con materiales seguros para las personas alérgicas al látex, como el poliuretano o el poliisopreno.

Se desenrolla hasta cubrir el pene por completo hasta la base, sujetándolo por la punta para dejar un espacio hueco al final. Esto crea un espacio para recoger el semen después de la eyaculación, lo que reduce las probabilidades de que se rompa el condón. Después de eyacular, el hombre se debe sujetar el condón por la base del pene mientras lo saca de la vagina. Debe hacerlo mientras el pene siga erecto. Esto evita que el condón se le salga cuando el pene deje de estar erecto, lo que podría permitir que entrara semen en la vagina.

  • El condón femenino se introduce en la vagina. Tiene un anillo flexible en cada extremo. Un extremo está cerrado y se introduce bien adentro de la vagina; el otro está abierto y el anillo queda por fuera de la abertura de la vagina. El condón femenino se puede colocar hasta 8 horas antes del coito. Debe retirarse justo después de mantener relaciones sexuales y antes de ponerse de pie. Los condones femeninos actuales están fabricados con materiales seguros para la gente con alergia al látex.
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Los condones masculino y femenino no se deben utilizar al mismo tiempo porque el roce los podría romper o hacer que se pegaran entre sí o que uno se saliera durante el coito. Si un condón se rompe o se sale, el semen puede entrar en la vagina, lo que reduce las probabilidades de prevención del embarazo y de las enfermedades de transmisión sexual.

Para una protección añadida, muchas parejas usan condones junto con otro método anticonceptivo, como la píldora anticonceptiva o el DIU. Para obtener los mejores resultados, se deben usar cada vez que se mantengan relaciones sexuales.

Los condones no protegen contra infecciones presentes en heridas de la piel que no quede cubierta por el condón (como la base del pene o el escroto).

Los condones no se pueden reutilizar. Hay que ponerse uno nuevo cada vez que se mantienen relaciones sexuales y ponérselo desde el principio hasta el final para protegerse de los embarazos y de las ETS.

Los lubricantes elaborados con aceites (como el aceite mineral, la vaselina o el aceite para bebés) no se deben utilizar nunca con condones porque pueden romper el caucho. Los condones también pueden ser dañados por cosas como las uñas de los dedos y los piercings.

Si al sacar un condón de su envoltorio parece reseco, pegajoso o rígido, o bien está caducado, deberá tirarlo a la basura y sustituirlo por otro. Es útil tener varios condones a mano por si uno diera problemas. Lo mejor es guardar los condones nuevos en un lugar fresco y seco.

No es habitual que aparezcan efectos secundarios por su utilización. Pero pueden aparecer en ocasiones:

  • Reacción alérgica en una persona con alergia a los condones de látex
  • Irritación del pene o de la vagina debida a los espermicidas o lubricantes con los que se tratan algunos condones

Hay también otros pasos que puede seguir:

  • Hágase una prueba de detección de ETS. Si padece una infección puede tratarse para mantenerse sano y evitar el contagio a otras personas.
  • Hable con su pareja. Una buena comunicación, especialmente si se trata de sexo seguro, puede ayudar a construir confianza y acercarles como pareja.
  • Elija actividades de menos riesgo. Hay otras maneras de ser sexual y mantenerse seguro. Algunas de las cosas que puedes practicar sin riesgo de contagio de ETS son: masturbación, frotar en seco (frotar los genitales uno contra el otro, con la ropa puesta), hablar temas eróticos, y abrazarse.
  • Si su pareja no quiere usar condones o ayudar en la prevención de ETS, no están mostrando respeto. Si alguien realmente te quiere, querrá que estés seguro. Tampoco está bien presionar a otra persona para que se involucre en cualquier actividad sexual donde no se sienten cómodos, aún si realmente se gustan o aman.

Cómo se transmiten

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Las ETS se contagian generalmente al tener sexo vaginal, anal u oral sin protección (por ejemplo, sin usar un condón). Pero no siempre es tan simple. Existen muchas ETS y se contagian de maneras diferentes.

Algunas infecciones se contagian vía fluidos corporales como el semen, fluidos vaginales y la sangre. Otros se contagian cuando la piel de la boca o genitales se frota contra la piel de otra persona.

En resumen: cualquier tipo de contacto sexual que involucre fluidos corporales o toque de genitales, le pone en riesgo de una ETS. Es por eso que es fundamental el uso de condones u otras barreras, que ayudan a bloquear la piel y fluidos que contagian las ETS.

El sexo vaginal (pene-en-vagina) y el sexo anal (pene-en-ano) conllevan un riesgo especial si no usa condón; al usarlo es mucho más seguro. El sexo oral (boca a vulva, pene o ano) también puede contagiar ciertas ETS (como el herpes o VPH). Usar condones o barreras bucales para el sexo oral puede protegerle a usted y a su pareja.

Algunas ETS (como el VIH) pueden contagiarse al compartir jeringas (para drogas, piercings o tatuajes), o a un bebé en el momento de nacer o al amamantar. Pero no puede contagiarse una ETS a través de un contacto casual, como abrazarse, tomarse de las manos o del asiento de un baño/sanitario. Solo puede contagiarse por contacto directo con semen, fluidos vaginales, sangre o roce de genitales piel con piel.

No aparecen por arte de magia; solo puede contagiarse de alguien que ya la tiene. Pero muchas personas que tienen una ETS no lo saben, ya que muchas veces no hay sintomatología. Es por eso que es tan importante el examen de detección de ETS y el uso de condones.

Cómo saber si alguien padece una ETS

La ÚNICA manera de saber con certeza si usted o alguien más tiene una ETS, es a través de un examen de detección de ETS. Solo por observar el pene o vagina de una persona, no puede mostrar si tiene una ETS o no. Las personas con una ETS se ven y sienten completamente normales, pero pueden contagiar a otros.

Hágase un examen de detección de ETS si tienes alguno de estos síntomas en genitales o cerca de ellos:

  • Dolor
  • Hinchazón
  • Protuberancias raras, sarpullidos o heridas
  • Picazón y/o sensación de ardor
  • Dolor o ardor al orinar
  • Descarga inusual del pene
  • Flujo vaginal de olor, color o textura diferente a lo habitual
  • Sangrado de tus genitales (fuera de fechas de su menstruación)

Estos síntomas no siempre indican que sufra una ETS. Otros problemas de salud pueden causar síntomas parecidos. Por ejemplo, un ardor al orinar puede ser una infección urinaria. Una descarga diferente de lo habitual puede ser una infección vaginal. La única manera de saber con certeza lo que te sucede, es visitar a tu médico o un centro de salud.