Enfermedades y su tratamiento

Tipos de enfermedades y patologías más comunes y su tratamiento✅ .

Fototipos : El factor de protección congénito

Nuestros cuerpos fueron diseñados para aprovechar el sol. La luz solar ayuda a mantener nuestros patrones de sueño para que podamos permanecer despiertos durante el día y dormir profundamente por la noche. Tomar muy poco sol, sobre todo en los meses de invierno, puede hacer que algunas personas se vuelvan propensas a una forma de depresión conocida como trastorno afectivo estacional. La luz solar también ayuda a que la piel produzca vitamina D, que es necesaria para la función normal de los huesos y la salud.

Sin embargo, la luz del sol también puede causar daño. Con el tiempo, la exposición a los rayos puede reducir la elasticidad de la piel, que puede incluso llegar a engrosarse y ponerse correosa, o puede arrugarse o afinarse como papel de seda.

En la piel humana existe a nivel dérmico el pigmento melanina que se activa con el sol, asciende a la superficie de la piel, causa la apariencia de bronceado y actúa como un escudo que impide la penetración al interior de radiaciones posteriores.

A medida que se envejece, es más difícil para la piel repararse a sí misma. Con el tiempo, el daño ultravioleta puede perjudicar a la piel y el tejido conectivo subyacente. Como resultado, la piel puede desarrollar más líneas y arrugas.

El melanoma es un tipo de cáncer de piel menos común, pero el más grave. Los melanomas se originan en las células que proporcionan el pigmento (color) a la piel. El riesgo de melanoma es mayor si los miembros de su familia han tenido cáncer de piel o si usted ya ha tenido melanoma u otros cánceres de piel. Un importante factor de riesgo de melanoma es tener una gran cantidad de lunares, o grandes lunares planos con formas irregulares. Las quemaduras de sol, especialmente durante la infancia, también pueden aumentar el riesgo de melanoma.

La mejor manera de proteger la salud de la piel y prevenir el cáncer de piel es limitar la exposición al sol. Evite que esta sea prolongada. El protector solar es especialmente importante en las horas centrales del día, cuando los rayos del sol son más intensos.

Artículos relacionados  La rosácea su tratamiento

No todos tenemos la misma cantidad de melanina y a simple vista, distinguimos pieles muy blancas, con muy poca melanina en individuos de ojos claros y de imposible bronceado y también, pieles oscuras en individuos de ojos negros que siempre están bronceados.

Estas tipologías se denominan fototipos (existen 6 grados).

Antiguamente, para personas con fototipo bajo, la solución era protegerse del sol cubriéndose con ropa, sombreros y sombrillas. Afortunadamente, desde los años 40, la cosmetología nos ofrece la posibilidad de complementar o suplir nuestra melanina con sustancias capaces de absorber o repeler las radiaciones UV con los llamados “filtros solares” que se incorporan a formulaciones cosméticas en mayor o menor proporción según el fototipo de piel al que van indicados.

Existen varios tipos de filtros:

  • Químicos: Actúan por absorción de la radiación solar ultravioleta, su porcentaje varía en las formulas según a la piel a quien vayan destinados.
  • Físicos: Actúan por reflexión de la luz y se emplean solos o como complemento de los anteriores cuando se requiere mayor protección.
  • Biológicos: sustancias antioxidantes que evitan la formación de radicales libres y recuperan las defensas cutáneas que el sol destruye.

¿Qué es el FPS o SPF?

Los Fotoprotectores que encontramos hoy en día en el mercado incorporan un número que corresponde a su Factor de Protección Solar o Sun Protection Factor, están regulados por organismos internacionales  (FDA y COLIPA) con distintos protocolos.

Este número indica el nivel de protección frente a los UVB, es decir, cuanto más un producto fotoprotector aumenta la capacidad de defensa natural de una piel.

Los dermatólogos recomiendan como mínimo un SPF 15 incluso para fototipos 5 o 6, a la vez que la Unión Europea recomienda que el FPS máximo sea 50+ y aconseja evitar nomenclaturas: “extreme”; “pantalla total”… que únicamente llevan a confusión.

Un buen fotoprotector, en la actualidad, también debe evitar los efectos de los UVA.  No existen índices similares al SPF referentes al filtrado de las radiaciones UVA. La legislación internacional determina que para que un producto proclame que protege frente a los UVA la cantidad de este filtro debe ser como mínimo 1/3 del filtro UVA.

Artículos relacionados  Diferentes trastornos del movimiento

Algunas firmas están incorporando sustancias que contrarrestan la acción de los rayos IR (infrarrojos), pero aún se encuentran en un estado experimental.

Es importante no olvidar que los fotoprotectores tópicos tienen una importante misión: prevenir los efectos adversos agudos y crónicos de una excesiva exposición solar:

  • Impedir el eritema solar, en la fase aguda.
  • Retrasar el foto-envejecimiento.
  • Reducir el riesgo de aparición de carcinomas y posiblemente también de melanomas.

Además del valor del FPS frente al UVB , filtros UVA y correctores del IR, hay algunas consideraciones más a la hora de seleccionar un producto para el sol como el tipo de formulación en forma de: emulsión más o menos grasa, gel graso o gel no graso, aceite en spray…

Se deberá elegir el producto más adecuado según el estilo de vida y la zona del cuerpo a proteger. A un surfista le convendrá un gel no graso que no le haga resbalar; en cambio a un niño de siete años que se pase el día en playa entre la orilla y el agua, habría que aplicarle una emulsión water-proof con un elevado porcentaje graso.

Para la cara de una mujer de más de 40 años, por ejemplo, se elegirá una crema muy hidratante y para su cuerpo un aceite en spray…

En cualquier caso, es importante insistir en que un producto Fotoprotector debe aplicarse, antes de salir de casa, a poder ser con calma y en una capa generosa por todo el cuerpo. Una vez bajo el sol, será necesario aplicarlo de nuevo si uno se baña o suda mucho. De no hacerlo así, el factor FPS no funcionará correctamente.

Cuidemos nuestra piel día a día, especialmente frente al sol. Tenemos una sola piel que nos tiene que acompañar toda nuestra vida, así que… ¡procuremos que sea con el mejor aspecto posible!

Lo que debes saber…

  • Beneficios: el sol broncea, da calor, mejora el humor y favorece la asimilación de calcio.
  • Peligros: tomado en exceso causa quemaduras, fotoenvejecimiento, fotosensibilización e incluso cáncer.
  • La solución: utilizar un fotoprotector adecuado a nuestro tipo de piel.
Puedes compartir este artículo en:
Facebook Twitter Plusone Linkedin