Enfermedades y su tratamiento

Tipos de enfermedades y patologías más comunes y su tratamiento✅ .

Glaucoma : Cómo detectarlo

El glaucoma es un grupo de afecciones oculares que provocan una la lesión en el nervio óptico, cuya salud es vital para tener una buena vista. Esta lesión en el nervio suele relacionarse con un aumento de presión en el ojo. Por motivos que los médicos no comprenden en su totalidad, el glaucoma hace que la pérdida de la vista sea irreversible. Por ello, es muy importante realizarse exámenes oculares periódicos que incluyan mediciones de la presión ocular, para poder detectarlo a tiempo y tratarlo adecuadamente. Si se detecta en una etapa temprana, la pérdida de la vista se puede retardar o prevenir.

Muchas formas de glaucoma no presentan signos de advertencia. El efecto es tan gradual que es posible que no note un cambio en la vista hasta que la afección se encuentre en una etapa avanzada. El glaucoma suele ser hereditario. Los científicos han identificado, en algunas personas, genes vinculados con una presión ocular alta y con una lesión en el nervio óptico.

Si no se trata correctamente, puede causar ceguera a largo plazo. Incluso con tratamiento, aproximadamente el 15% de las personas que lo padecen, pierden la visión de, al menos un ojo, en un plazo aproximado de veinte años. Si padece esta afección, lo más común suele ser necesitar tratamiento para el resto de su vida.


Tipos de glaucoma

De ángulo abierto: Es la forma más común de la enfermedad. El ángulo de drenaje formado por la córnea y el iris permanece abierto, pero la malla trabecular está parcialmente bloqueada. Esto hace que la presión ocular aumente gradualmente. Esta presión daña el nervio óptico. Sucede tan lentamente que se puede perder la visión incluso antes de que ser consciente de que hay un problema. Existen puntos ciegos irregulares en la visión periférica o central, de uno ambos ojos; y en las etapas avanzadas, se aprecia una visión de túnel.

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Agudo de ángulo cerrado: Ocurre cuando el iris sobresale hacia adelante para estrechar o bloquear el ángulo de drenaje formado por la córnea y el iris. En consecuencia, el líquido no puede circular por el ojo y la presión aumenta. Algunas personas tienen ángulos de drenaje estrechos, lo que las pone en mayor riesgo de glaucoma de ángulo cerrado. Se presentan síntomas como dolor de cabeza intenso, dolor ocular, náuseas y vómitos, visión borrosa, enrojecimiento de los ojos, halos alrededor de las luces. Puede ocurrir repentinamente (glaucoma agudo de ángulo cerrado) o gradualmente (glaucoma crónico de ángulo cerrado). El glaucoma agudo de ángulo cerrado es una emergencia médica.

  • Glaucoma de tensión normal: El nervio óptico se daña a pesar de que la presión del ojo se encuentra dentro del rango normal. Nadie conoce la causa exacta. Es posible que tenga un nervio óptico sensible o que llegue menos sangre al nervio óptico. Esta circulación sanguínea limitada podría ser producto de la aterosclerosis, la acumulación de depósitos de grasa (placa) en las arterias, u otras afecciones que dificultan la circulación.
  • Glaucoma en niños: Es posible que los bebés o los niños sufran glaucoma. Puede ser congénito o presentarse durante los primeros años de vida. El daño del nervio óptico puede producirse por obstrucciones en los drenajes o por un trastorno médico no diagnosticado.
  • Glaucoma pigmentario: Los gránulos de pigmento del iris se acumulan en los canales de drenaje, ralentizando o bloqueando de este modo el líquido que sale del ojo. En ocasiones, algunas actividades como trotar, remueven los gránulos de pigmento y hacen que se depositen en la malla trabecular, lo cual provoca aumentos de presión intermitentes.


Factores de riesgo


Dado que las formas crónicas de glaucoma pueden destruir la visión antes de que los signos y los síntomas sean aparentes, es importante que tenga en cuenta estos factores de riesgo:
– Tener presión interna ocular alta (presión intraocular)
– Tener más de 60 años
– Ser afroamericano, asiático o hispano
– Tener antecedentes familiares de glaucoma
– Tener determinadas enfermedades, como diabetes, una enfermedad cardíaca, presión arterial alta o anemia drepanocítica
– Tener córneas delgadas en el centro
– Tener miopía o hipermetropía extremas
– Haber tenido una lesión en el ojo o ciertos tipos de cirugía ocular
– Tomar corticoesteroides, especialmente gotas oftálmicas, durante un largo tiempo

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Prevención


Los siguientes consejos pueden ayudarle a detectar el glaucoma en una etapa temprana, lo que es importante para prevenir la pérdida de la visión o para disminuir la velocidad de avance.
Realícese regularmente un examen con dilatación ocular. Realizar con regularidad un examen completo del ojo puede ayudar a detectar el glaucoma en una etapa temprana, antes de que ocurra un daño significativo.

Como regla general, recomiendan realizarse un examen completo del ojo cada 5 a 10 años si tiene menos de 40 años; cada 2 a 4 años si tiene entre 40 y 54 años; cada 1 a 3 años si tiene entre 55 y 64 años; y cada 1 a 2 años si tiene más de 65 años.
Tiene que conocer los antecedentes médicos oculares de su familia. El glaucoma suele heredarse. Se aconseja realizar un análisis con mayor frecuencia.
Hacer actividad física segura. La actividad física regular y moderada puede ayudar a prevenir el glaucoma porque reduce la presión ocular.


Utilice con regularidad gotas oftálmicas con prescripción. Pueden reducir significativamente el riesgo de que la presión ocular alta avance hasta un glaucoma. Para que sean efectivas, tiene que utilizarlas con regularidad y siempre han de ser prescritas por el médico, incluso si no tiene síntomas.
Utilice protección para los ojos. Las lesiones graves en el ojo pueden causar glaucoma. Utilice protección para los ojos cuando utilice herramientas eléctricas o participe en juegos con raqueta de alta velocidad en canchas cerradas.