Enfermedades y su tratamiento

Tipos de enfermedades y patologías más comunes y su tratamiento✅ .

Herpes Zóster o culebrilla

La “culebrilla” (herpes zóster) es una erupción cutánea vesicante (ampollas), dolorosa y contagiosa. Se debe al virus varicella-zoster. Se produce por la reactivación este virus, que tras la infección primaria se encuentra en estado latente en los ganglios de los nervios raquídeos posteriores y en los ganglios sensitivos de los pares craneales (p.e trigémino).

No se sabe con certeza cual es la razón por la que el virus de repente se reactiva, causando un herpes zóster. Con frecuencia, solo se presenta un ataque. En la mayoría de la gente, el virus nunca se reactiva. Es poco frecuente que una persona desarrolle un herpes zóster más de una vez.

Si un adulto o un niño tiene contacto directo con la erupción por herpes zóster y no pasó la varicela en la niñez o no recibió la vacuna contra la varicela, puede presentar varicela y no “culebrilla”.

El primer síntoma generalmente es dolor en un solo lado, hormigueo o ardor. El dolor y el ardor pueden ser intensos y generalmente se presentan antes de que aparezca cualquier erupción.

En la mayoría de las personas, se forman parches en la piel, seguidos de pequeñas ampollas. Cuando explotan, forman pequeñas úlceras que se van secando y forman costras. Estas se caen en dos/tres semanas. La aparición de cicatrices es poco frecuente.

La erupción generalmente involucra un área estrecha de la columna alrededor de la parte frontal de la región ventral o el pecho. Y también puede comprometer la cara, los ojos, la boca y los oídos.

Generalmente, los médicos pueden diagnosticar el herpes zóster simplemente explorando el sarpullido. En casos excepcionales, el médico puede enviar una pequeña muestra del tejido infectado para que la analicen en un laboratorio.

Otros posibles síntomas:

  • Fiebre y escalofríos
  • Sensación de malestar general
  • Dolor de cabeza
  • Dolor articular
  • Inflamación glandular (de los ganglios linfáticos)

Si afecta a un nervio facial, los síntomas pueden incluir:

  • Dolor, debilidad muscular y una erupción cutánea que compromete diferentes partes de la cara
  • Dificultad para mover algunos de los músculos en la cara
  • Caída del párpado (ptosis)
  • Pérdida de la audición
  • Pérdida del movimiento del ojo
  • Problemas en el sentido del gusto
  • Problemas de visión

Los exámenes de sangre pueden mostrar un aumento en los glóbulos blancos y anticuerpos contra el virus de la varicela. Pero no pueden confirmar que la erupción se deba al zóster.

Los medicamentos son más efectivos cuando se inician dentro de las 72 horas después de sentir por primera vez el dolor o el ardor. Es mejor empezar a tomarlos antes de que aparezcan las ampollas. Por lo general, los medicamentos se suministran en forma de pastillas. No eliminan el virus del cuerpo, pero pueden reducir el riesgo de complicaciones y ayudar a acelerar el proceso de curación. Es posible que algunas personas necesiten que se les administre el medicamento por vía intravenosa.  

Cómo aliviar algo los síntomas

  • Cuide su piel aplicando compresas húmedas y frías para reducir el dolor, y tomar baños calmantes
  • Repose en cama hasta que baje la fiebre
  • Permanezca alejado de otras personas mientras las lesiones estén supurando para evitar infectar a quienes nunca han tenido varicela, especialmente las mujeres embarazadas.
  • Conforme se vaya curando la erupción, mantenga el área del herpes bien limpia. Lávela con agua y un jabón suave, y aplique compresas frías y húmedas sobre las ampollas varias veces al día para aliviar el dolor y la comezón. Los baños de avena también pueden aliviar el picor.

Algunas veces, el dolor en el área donde ocurrió la culebrilla puede durar de meses a años. Este dolor se denomina neuralgia posherpética. Esto sucede cuando los nervios han resultado dañados después de un brote de culebrilla. El dolor va de leve a muy intenso. Es más probable que la neuralgia posherpética se presente en gente de más de 60 años.

Posibles complicaciones

  • Otro ataque de culebrilla
  • Infecciones cutáneas bacterianas
  • Ceguera (si la culebrilla se presenta en los ojos)
  • Sordera
  • Infección, incluidas encefalitis o sepsis (infección de la sangre), en gente con el sistema inmunitario debilitado
  • Síndrome de Ramsay Hunt, si la culebrilla afecta los nervios en la cara o el oído
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